Detrás de sus muros de piedra, bajo las hayas más que centenarias del parque, delante de la pequeña capilla Notre Dame des Neiges (de la cual, con gusto, le contaremos la historia), todo habla del pasado.En el salón los grandes leños arden en la chimenea, en el comedor con el techo tapizado de hiedra, usted descubrirá una cocina familiar cuyas recetas se transmiten desde hace generaciones y sus noches serán acunadas por el extraño silencio del bosque. Un encanto difícil de definir hace de esta casa un lugar «fuera del tiempo» a 1 h. de Ajaccio y a 2 hs. de Bastia.